SOBRE LOS QUERUBINES, LA ESPADA FLAMÍGERA Y CAÍN, PRIMER HOMBRE NACIDO DE HOMBRE (DE CHERUBIM)
Excertos da tradução em espanhol de JOSÉ MARÍA TRIVIÑO
Discernimento
71. XXII. Pues bien si tú cambiares y alcanzares una porción del discernimiento que necesitas, dirás que todas las cosas son propiedades de Dios, no tuyas: los razonamientos, los conocimientos, las artes, las conclusiones, los discernimientos particulares, las sensaciones, las actividades del alma a través de los sentidos y sin ellos. En cambio, si te abandonares definitivamente en la incultura y en la ignorancia, serás siempre esclavo de pesadas señoras:1 presunciones, apetitos, placeres, injusticias, insensateces, falsas opiniones.
72. Dios, en efecto, Moisés: "Si interrogado el siervo dijere: 'He llegado a amar a mi señor, a mi mujer y a mis hijos y no quiero salir libre' (Ex. XXI, 5); conducido ante el tribunal de Dios, teniendo a Éste por juez, le será confirmado aquello que ha pedido, previa perforación de su oreja con un punzón (Ex. XXI, 5 y 6), para que no pueda recibir la Divina comunicación de la libertad de su alma.
73. En efecto, es propio del discernimiento verdaderamente esclavo2 y del todo ingenuo, excluido y rechazado como fuera del Divino certamen, expresarse enfáticamente al referirse "al amor que ha llegado a sentir" por la inteligencia; a su opinión de que la inteligencia3 es "su señor" y benefactor; a su afecto inmenso por la sensibilidad; y a su creencia de que ésta es propiedad suya y el mejor de los bienes y de que lo son también "los hijos" de ambos; tanto los de la inteligencia, es decir, el reflexionar, el razonar, el discernir, el deliberar, el conjeturar; como los de la sensibilidad, que son el ver, el oír, el gustar, el oler, el palpar, el percibir sensorial en general.
NOTAS